Entre $44 mil y $370 mil ganan los estudiantes en sus prácticas profesionales
07.12.2016

El 88% de las empresas en Chile contrata a jóvenes estudiantes para trabajar en forma temporal. Generalmente, por un período de tres meses.  


Aunque por lo general fin de año es sinónimo de festividades y vacaciones, para varios cientos de jóvenes significa también un período en que se inicia la vida laboral. O al menos se vive un acercamiento a ella. El motivo es que en los meses estivales son muchos los estudiantes técnicos y universitarios que se incorporan a una empresa para realizar su práctica profesional.

Según un estudio elaborado por la consultora Mercer -que preguntó a 49 firmas locales-, el 88% de ellas contrata a estudiantes al menos una vez al año para que trabajen temporalmente en sus dependencias. Asimismo, el sondeo arrojó que las empresas con ventas menores a US$ 150 millones contratan en promedio a dos practicantes al año, mientras que aquellas que superan ese monto, anualmente incorporan a entre 10 y 700 de estos jóvenes. El contrato, en la mayoría de los casos, se extiende por tres meses, con una jornada laboral de 45 horas semanales.

Los sueldos, en tanto, también son un aspecto relevante para estos trabajos temporales. Según el informe, los montos fijos mensuales que se pagan por el desempeño de un practicante varían entre $44 mil y $370 mil. Según explica Gloria Landabur, líder del área de talentos de Mercer, por lo general, las compañías no ponen como requisito que la situación académica del practicante sea de licenciado, egresado o titulado al momento de realizar la práctica. Sin embargo, hay excepciones.

Diego Aguilar (26), por ejemplo, estudió ingeniería civil mecánica y realizó su práctica en una firma generadora de energía eléctrica durante cuatro meses. En ese lugar era requisito ser egresado para cumplir con ciertas labores especializadas que se le pedían. “Era la forma que tenían para asegurarse de que contara con las competencias necesarias para llevar a cabo los proyectos que me encargaban”, explica Aguilar.


Fuente: El Mercurio