Hasta septiembre, el país registraba un avance de 1,8%, mientras que Perú alcanzaba un 4,2%:
Chile se ubica como uno de los países de la región con menor crecimiento económico
07.12.2016

Las reformas económicas y sociales que se están llevando a cabo actualmente explicarían en parte el débil desempeño.  


Tras conocerse la caída en el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de octubre, resurgieron las dudas sobre el desempeño futuro de Chile y cuándo llegará la reactivación.

Se trató de la primera caída del Imacec en siete años, cifra que podría derivar en un crecimiento de entre un 1,5% y 1,6% para este año.

Si bien Chile fue uno de los primeros países de la región en dar a conocer su indicador de octubre, si se compara el avance acumulado que han tenido el resto de las economías latinoamericanas hasta septiembre, el país se ubica como uno de los que menos crece.

A modo de ejemplo, durante los primeros nueve meses del año, Perú registró un crecimiento acumulado de 4,2%, mientras que México se situó en un 2,6%. Chile, por su parte, alcanzaba a septiembre apenas un 1,8%, superando solamente el crecimiento de 1,7% de Colombia (ver infografía).

Brasil y Argentina, en tanto, continúan con retrocesos, tras acumular caídas de 4,8% y 2,3% en dicho período respectivamente.

El economista jefe de Bci Estudios, Sergio Lehmann, explicó que el bajo crecimiento de Chile tendría directa relación con las políticas que se están implementando actualmente en el país. “La débil cifra que muestra Chile en materia de crecimiento, se asocia especialmente a indicadores de confianza muy deteriorados. Una parte de ello se relaciona con un escenario externo poco favorable, común para todos los países de la región, pero parte central se debe a la implementación de políticas en nuestro país, en el ámbito económico y social, mal diseñadas”, afirmó.

Asimismo, destacó que si bien existía la necesidad de llevar a cabo una reforma tributaria en Chile, fue su diseño el que impactó negativamente en la inversión productiva.

Con esta visión coincide Miguel Ricaurte, economista jefe de Itaú Chile, quien afirma que además de los factores externos como la caída en el precio del cobre y el bajo crecimiento internacional, son la “incertidumbre generada por la discusión de una ambiciosa agenda de reformas” y la “caída en las expectativas privadas, de consumidores y empresarios”, las que han afectado puntualmente a la economía nacional.

Bajo crecimiento se mantiene en 2017

Para el próximo año, las proyecciones de los expertos tampoco apuntan a un escenario más favorable para el país y la región.

Vicente Fretes, jefe de la División de Gestión Fiscal y Municipal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló que “la región en general, tendrá crecimientos similares a los registrados en los años previos al período de entre el 2000 y el 2010. Esto se ubica en el orden del 2% o 3% en los próximos tres años, mostrando un crecimiento débil”.

Estas estimaciones, según detalló, se explicarían porque “el acceso a los mercados internacionales será más costoso y más difícil para las economías de la región y eso indica que las perspectivas de crecimiento bajas son más factibles que en la década anterior”.

En el caso de Chile puntualmente, Sergio Lehmann asegura que el crecimiento para comienzos de 2017 no será muy diferente de lo que se ha observado en los últimos meses. “La confianza continúa deteriorada, por lo que no se ve un repunte en la actividad. (...) De acuerdo con ello, es altamente probable que las diferencias se acentúen respecto de algunos de estos países, especialmente con Perú”.

No obstante, reconoce que hacia la segunda mitad de 2017 la economía chilena mostraría “alguna mejora”, fundamentada en mejores expectativas.

Daniela Pradel A. 


Fuente: El Mercurio