Cómo volver a la rutina y evitar el estrés de Marzo
10.03.2017

El “síndrome postvacacional” afecta a muchas personas y se presenta con cansancio, insomnio, angustia, náuseas, trastornos alimenticios e irritabilidad, los que no deberían extenderse más allá de 15 días a un mes, remarca María Esther Ferrer, psicóloga del Servicio de Salud Metropolitano Central. La especialista entrega algunas recomendaciones para prepararse para retomar las actividades.


Terminaron las vacaciones y las familias han debido retornar paulatinamente a las rutinas, proceso que para algunos es difícil. Los especialistas afirman que es normal que en los seres humanos se presente algún grado de resistencia, a pasar de la situación de ocio y relajo asociada al verano, a la rutina propia del año laboral.

Aquí es donde aparece el llamado “síndrome postvacacional”. Algunos de los síntomas clásicos de este cuadro son cansancio, insomnio, angustia, náuseas, trastornos alimenticios e irritabilidad, los que no deberían extenderse más allá de 15 días a un mes, explica María Esther Ferrer, psicóloga del Servicio de Salud Metropolitano Central.

Sin embargo, si este malestar persiste y se intensifica en el tiempo podríamos estar en presencia de algún tipo de trastorno del ánimo y es recomendable consultar a un especialista.

Acá algunos consejos que ayudarán a preparar cuerpo y mente para retomar la rutina:

Recuerda con alegría las vacaciones. Si tú mismo te predispones positivamente para volver al trabajo, podrás mirar las posibilidades y oportunidades que el nuevo año te ofrece. Para ello es imprescindible que recuerdes aquellos momentos agradables en que estuviste con tu familia y amigos y agradece por el tiempo vivido que te permitió renovar energías.

No es bueno regresar de las vacaciones el día anterior de volver a la oficina. Se recomienda empezar a retomar la rutina los días previos. Volver a las horas de sueño adecuadas (si la persona dormía 8 horas, tratar de volver a ese horario), retomar los horarios de alimentación, y así, volver a la rutina de forma progresiva. De esta manera el cambio no debiera ser tan brusco.

Si puede, vuelva al trabajo a mitad de semana, ya que así se podrá aclimatar mejor a sus labores y no tendrá la sensación de agobio por esperar cinco días para tener nuevamente descanso.

No pretenda resolver todo el primer día de trabajo: Puede que tengas muchas tareas esperando para ser ejecutadas a tu regreso, sin embargo es imposible que en los primeros días de trabajo termines todas tus obligaciones. En este sentido, se propone elaborar una lista con aquellos deberes pendientes que exigen tu rápida solución y luego continúes con el resto de tu programación semestral o anual.

Durante la primera semana de trabajo intentar hacer alguna actividad parecida a lo que se hacía durante las vacaciones, como algún paseo en el tiempo para comer, deporte o salidas con amigos después del trabajo. Son una buena ayuda para no echar tanto de menos los días de vacaciones.

► Otra buena ayuda puede consistir en redecorar el espacio laboral con objetos que simpáticos y que recuerden las vacaciones o que provoquen pensamientos positivos. También es el momento para incorporar muebles ergonómicos y accesorios que aumenten la comodidad en el trabajo, iluminación suave, y todo lo necesario para crear un espacio de trabajo más cómodo.


Fuente: La Nación