Según un análisis de Clapes UC sobre la base de datos del INE:
Trabajadores cuenta propia ganan al mes la mitad que los asalariados y solo el 10% cotiza para su pensión
15.01.2018

El fenómeno obedecería, en parte, a que este tipo de independientes trabajan en promedio menos horas. Incluso, aun ajustando por tiempo, la menor productividad también explica este menor ingreso.  


Del total de casi 172 mil nuevas plazas de trabajo que se crearon en los últimos doce meses, el 47% corresponde a empleos por cuenta propia, según cifras del INE. El número de puestos asalariados, en tanto, representó el 41%, impulsado fuertemente por aquellos trabajadores del sector público. De hecho, en el privado se destruyeron 35.517 empleos.

Varios economistas han advertido que esta composición del empleo refleja una mayor precariedad del mercado laboral, y así lo revelan las cifras. Según la última Encuesta Suplementaria de Ingresos del INE (del trimestre móvil octubre-diciembre 2016), los cuenta propia tienen ingresos mensuales que equivalen a la mitad de los que perciben los asalariados, según un análisis de Clapes UC.

Así, mientras los asalariados -considerando tanto a los del sector público como del privado- ganan $572.901 en promedio al mes, ese monto para los trabajadores cuenta propia solo alcanza a los $286.502. Si se considera la mediana, se observa un fenómeno muy similar (ver infografía).

Sin embargo, este no es el único indicador de que los empleos por cuenta propia son más precarios. Además, este tipo de plazas de trabajo, en general, no cuenta con protección social. De hecho, según el INE, solo el 10,2% de los trabajadores por cuenta propia cotiza para su pensión. En el caso de los asalariados, esa cifra supera el 80%.

Juan Bravo, economista de Clapes UC, sostuvo que “los trabajadores a jornada parcial, ya sea por razones voluntarias o por subempleo, son un porcentaje mayor entre los trabajadores por cuenta propia que entre los asalariados, es decir, parte de la explicación es que los trabajadores por cuenta propia en promedio trabajan menos horas a la semana que un asalariado”. Con todo, manifestó que “incluso ajustando por horas, la evidencia muestra que hay otros factores adicionales, como diferencias de productividad entre quienes se desempeñan en trabajos por cuenta propia versus en empleos asalariados”.

Para Bravo, este tipo de trabajadores “no cotiza en buena parte debido a los bajos ingresos mensuales y, por tanto, no existe incentivo a ahorrar voluntariamente para la vejez”. En los casos en donde se declaran ingresos formalmente, dice, la obligación de cotizar se ha ido posponiendo (ver recuadro). El economista advirtió que este escenario genera efectos negativos para las pensiones futuras de esas personas, que pese a que perciben ingresos están teniendo lagunas previsionales.

Sin embargo, el escenario podría cambiar y el mercado laboral daría señales de mejora este año. “Podríamos ver un mejor panorama debido a que se espera un crecimiento mayor para 2018, lo que debiera ayudar a recuperar la creación de empleo asalariado en el sector privado”.

80.918

empleos por cuenta propia se crearon en los últimos doce meses, según el INE. Lo anterior representó el 47% del total de nuevas plazas de trabajo.

11,4%

de los pensionados por vejez en Chile en el sistema de AFP han cotizado por más de 30 años, según cifras de la Superintendencia de Pensiones.

LyD advierte que urge legislar lo antes posible la gradualidad en cotización de independientes

A contar del pasado 1 de enero, todos los trabajadores independientes que emiten boletas de honorarios están obligados a cotizar tanto para pensiones como para seguro de invalidez y sobrevivencia, y la ley de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. Esto además de que deberán cotizar por el 7% de la renta imponible para salud. Según LyD, la normativa vigente obligaría que a partir de abril de 2019, este tipo de trabajadores coticen por al menos el 19,77% de su renta imponible.

La necesidad de darle una mayor gradualidad a este tipo de trabajadores, evitando consecuencias de informalidad, volvió a aparecer en la agenda pública. Esto, luego de que el Gobierno enviara una indicación a la reforma previsional para aumentar de seis a ocho años la gradualidad.

La economista y directora del Programa Social de Libertad y Desarrollo (LyD), Alejandra Candia, asegura que “la única forma de darle viabilidad a incorporar a los independientes -o al menos a una parte de ellos que son quienes emiten boletas de honorarios- y minimizar los potenciales efectos en la informalidad de esta medida, es justamente incorporando gradualidad en la obligación de cotizar, en la línea de lo que ha planteado el Ejecutivo en su iniciativa”.

En este sentido, recalca que “dada la relevancia de esta materia, y lo inconveniente que resulta gran parte del resto del contenido del proyecto de ley en discusión, nos parece que se debiese legislar sobre este tema de manera separada y ojalá pronto”. Esto, porque recordó que desde el 1 de enero la obligación de cotizar (sin gradualidad) ya está vigente para este tipo de trabajadores, “y si bien se va a materializar en abril de 2019 (en la Operación Renta), no parece del todo correcto llegar a esa fecha para volver a presentar un aplazamiento”.

María Paz Infante 


Fuente: El Mercurio