En el marco de procesos de negociación colectiva que enfrenta el sector:
Grandes mineras se abren a pagar elevados bonos a cambio de cero reajuste salarial real
09.05.2017

La prioridad de la compañías, dicen en la industria, es no aumentar los costos permanentes de la operación, buscando que cualquier beneficio de largo plazo esté amarrado a mejoras en la productividad.  


Contener los costos es el principal objetivo de la industria minera nacional. Esta es una meta compleja, sobre todo cuando las compañías deben enfrentar las expectativas de los trabajadores en los procesos de negociación colectiva.

En este contexto, según afirman en el sector, las compañías estarían más dispuestas a entregar un bono por término de negociación (BTN) alto, pero acompañado de un reajuste real nulo.

Un ejecutivo de la industria comenta que “uno de los objetivos es el control de costos y la optimización de los procesos, por lo que las compañías no están dispuestas a amarrarse a compromisos a largo plazo”.

Añade que si bien las expectativas de precio son esperanzadoras, existen elementos de riesgo, por lo que las empresas prefieren tener claridad sobre los costos al comienzo del convenio, evitando aumentar la carga laboral de manera permanente.

Un ejemplo, dicen, es lo ocurrido en Collahuasi, donde la compañía y los trabajadores cerraron un acuerdo anticipado por 36 meses que incluye un pago de $14 millones -$11 millones de BTN y $3 millones de crédito blando-, pero no hubo reajuste.

Otro ejecutivo de la industria apunta a que en el país los trabajadores ya están muy bien pagados si se les compara con el resto del mundo, por lo que no existen fundamentos para reajustes. “Si las mineras vuelven a entregar beneficios que no estén vinculados a productividad, las compañías sufrirán cuando el precio baje”, dice.

Según un catastro del Consejo Minero, este año vencen contratos colectivos en faenas como El Teniente, Zaldívar, Candelaria, Barrick y Quebrada Blanca.

Mirada de expertos

El académico de la Universidad Central Miguel Ángel Durán comenta que las compañías evitan los reajustes, porque elevan “todos los beneficios de los trabajadores que estén atados al sueldo base, por ejemplo, bono de vacaciones, indemnización por años de servicio y otros. Además, por ley en Chile no se puede bajar una vez otorgado”.

Esto, indica, a diferencia de “los bonos, que se entregan solo una vez y que deben ser renegociados en el futuro. Ello significa que, dependiendo de las condiciones de la industria, pueden bajar o subir”, subraya el también ex ejecutivo de Anglo American.

El director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, comenta que esta fórmula ya ha sido utilizada por la industria, “pero ahora, por el deterioro de las variables mineras -como la menor ley-, es todavía más importante que los costos permanentes no crezcan”.

Para el abogado laboral Cristián Aguayo, “la tendencia en la minería será que los costos que se mantienen en el tiempo queden congelados hasta que, al menos, la realidad no cambie”.

A nivel de otras industrias, en tanto, los expertos indican que cerrar un proceso de negociación con un bono de término de conflicto más alto y un reajuste bajo o casi nulo, no es nuevo entre las empresas chilenas. Aunque advierten que sí ha tomado vuelo en el último tiempo en el sector minero.

7% fue el reajuste solicitado por los trabajadores de Escondida en el último proceso. 

$14 millones fue el pago acordado entre Collahuasi y sus trabajadores; $11 millones corresponden a bono por término de negociación y $3 millones, a crédito blando. 

0% de reajuste real acordó Codelco con los trabajadores de Chuquicamata en la negociación anticipada, que cerraron en diciembre del año pasado. 

36 meses de duración tendrá el contrato colectivo acordado entre Collahuasi y el sindicato de trabajadores del yacimiento ubicado en la Región de Tarapacá.

Hernán Vargas S. 


Fuente: El Mercurio