Expansión del PIB bordea el 2%, según los analistas:
Economistas no perciben un sector que sea el motor del crecimiento durante el 2017
14.01.2017

Aunque más desacelerado que el año pasado, el comercio aparece como el área que contribuirá a este moderado impulso; minería deja de caer; industria sigue débil, al igual que la construcción, y el rubro silvoagropecuario se percibe con mejores perspectivas.  


Ningún sector se avizora aun para tirar el carro de la economía este año. Así lo afirman cuatro economistas consultados por “El Mercurio”, quienes destacan, sin embargo, que el comercio seguirá contribuyendo, aunque más desacelerado que en 2016.

El pronóstico más pesimista, que va desde 1,5% a 2% para la expansión de la actividad este año, es el de Alejandro Puente, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Santo Tomás: “Estoy en la parte más baja del rango del Banco Central, que está entre 1,5% y 2,5%, porque no hay un driver para crecer mucho. No creo que bajando la tasa de interés haya un impulso relevante y tampoco hay espacio fiscal”.

A nivel sectorial, Puente pronostica algún impulso por el lado de los sectores más ligados a la demanda interna, como los servicios, incluido el comercio, que han sostenido el crecimiento en el último tiempo. También ve algún impulso por el lado de la demanda externa, por un tipo de cambio más apreciado en términos reales, que debiera ser un poco más competitivo para los sectores distintos del cobre.

Diferencias en construcción

Con una proyección de 2,2% para el PIB 2017, que supera el promedio del mercado de 2%, el economista y gerente general de la consultora Gemines, Tomás Izquierdo, piensa que este año debe ser mejor, simplemente porque no prevé que la producción minera vaya a caer, con lo cual si este sector restó al crecimiento el año pasado, este año debería tener un efecto neutro y eso en sí aporta 0,3 puntos porcentuales al crecimiento del próximo año. “No veo ningún sector impulsando claramente el crecimiento este año”, subraya.

Izquierdo ve más complicada la actividad de la construcción habitacional porque estará el fuerte impacto de terminar con las ventas que estuvieron impulsadas antes de entrar en vigencia el IVA a este sector. Se han terminado proyectos habitacionales, pero no ha habido reposición, por lo que este año el efecto será negativo, tanto en m {+2} construidos como en indicadores de empleo.

En cambio, en la construcción no habitacional hay una expectativa no cierta de que habría una recuperación de la inversión y, agrega, que de mantenerse los niveles que ha alcanzado el precio del cobre, no descarta que se echen a andar proyectos que estaban postergados en la minería privada. En lo que respecta a la inversión en infraestructura, dice que hay indicios de que podrían materializarse inversiones en concesiones.

En el sector agrícola hay contingencias que no se pueden prever, como el cambio climático. Independiente de eso, el ejecutivo de Gemines ve mejores perspectivas, porque nuestros principales socios comerciales están empezando a repuntar.

Con un comportamiento más flojo ve a la industria más tradicional, sobre todo la que abastece al rubro habitacional.

En comercio, ve factores positivos y negativos. Entre los positivos, que la inflación va a ser más baja, por lo menos hasta mediados de año, lo cual incide positivamente sobre el ingreso disponible de las familias y sobre la masa salarial, lo cual ayuda al consumo de los hogares. Eventualmente, podría haber un efecto marginal en el consumo por la baja de tasas del Banco Central, que abarataría el costo del crédito. Lo negativo es que la baja de tasas genere un ajuste en el tipo que cambio que encarezca los bienes importados, lo que repercutiría en el consumo.

Con una proyección de 2,3% para este año, pero con sesgo a la baja, la economista senior de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), Pilar Cruz, aventura una cifra más optimista para la actividad económica general.

Eso sí, la economista reconoce que las ventas del comercio, que en 2016 habrían crecido entre 3,7% y 3,8%, tendrán este año una expansión más moderada, de 3,4% a 3,5%. Su argumento es que el fuerte aumento, entre 12% y 13% en las ventas de automóviles del año pasado, fue un rebote, dado que en 2014 y 2015 crecían al 6,5%. Para las ventas de supermercados, que el año previo crecieron 2,3%, prevé un leve repunte.

Coincide en que la industria aparece más complicada, muy de la mano con la minería, que está con problemas, aunque considera que una recuperación de la economía internacional este año podría ayudar un poco a la industria, para la que anticipa una expansión de 1%. En la minería, en cambio, ve un problema de precios y de rendimiento, lo que ha detenido las inversiones y la actividad sigue débil.

“Creemos que servicios y comercio están tirando un poco el carro de la economía este año”, dice Cruz.

Ajuste a la baja

LarrainVial proyecta un crecimiento de 2,2% este año, con sesgo a la baja. “Nos ajustamos uno o dos meses atrás a la baja, desde 2,8% que estimábamos previamente, principalmente porque hemos visto que los sectores de servicios han perdido mucha atracción en los últimos datos”, dice Felipe Jaque, gerente de Estudios de la entidad.

Pronostica un crecimiento de la construcción en torno a 1% o menos. Sectores ligados a la demanda, como electricidad, gas y agua, en torno a 2% y 2,5%, y comercio alrededor de 3%, un poco más bajo que en 2016. Jaque estima en alrededor de 4% la expansión del comercio el año pasado, pero ve difícil que se repita este año, porque la generación de empleo va a estar en torno a 1% y 1,5%, similar a los salarios reales, con lo cual la masa salarial estará creciendo en torno a 3%, lo que ancla las proyecciones del comercio.

“Buena parte del optimismo que teníamos cuando estábamos esperando un crecimiento más cercano a 3% para 2017 se revirtió, porque se desinflan servicios y construcción”, señala Jaque.

LA MEDIANA DE LA ÚLTIMA ENCUESTA DE EXPECTATIVAS DEL BANCO CENTRAL PREVÉ QUE EL CRECIMIENTO DEL PIB SE SITUARÁ ESTE AÑO EN UN 2%. ELLO REPRESENTA UNA LEVE MEJORA RESPECTO DEL 1,5% QUE HABRÍA AVANZADO EN 2016.

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio