Según las estimaciones para 2018, realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) la semana pasada:
Chile crecería por quinto año consecutivo bajo el promedio de la Alianza del Pacífico
16.10.2017

Pese al repunte de 2,5% proyectado para la economía chilena, la cifra estaría bajo el promedio de 2,8%, calculado entre los países miembros de la Alianza del Pacífico, esto es Chile, Colombia, México y Perú.  


Un positivo pronóstico realizaron los organismos internacionales sobre Chile la semana pasada, cuando dieron a conocer sus proyecciones de crecimiento para este y el próximo año. Así, tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI), como el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) coincidieron en sus estimaciones en que Chile crecería cerca del doble el próximo año, a partir del 1,4% y 1,5% que prevén para 2017.

En específico, el FMI proyectó que el Producto Interno Bruto (PIB) de Chile aumentará 1,4% este año y 2,5% en 2018, sustentado principalmente “gracias a un afianzamiento de la confianza, el alza del precio del cobre y los recortes de las tasas de interés realizados en los últimos meses”, señaló la entidad en su publicación de la semana pasada.

Sin embargo, pese al repunte que espera el organismo internacional para el próximo año, la economía chilena crecería por quinto año consecutivo por debajo del promedio de los países miembros de la Alianza del Pacífico (AP), esto es, Chile, Colombia, México y Perú.

Según las estimaciones para los países de la AP, su promedio de crecimiento para este año asciende a 2%, por encima del 1,4% proyectado para la economía chilena. Una situación similar ocurriría en 2018, donde pese a que el PIB nacional repuntaría a 2,5%, este seguiría estando bajo el 2,8% promedio calculado en base a las estimaciones para las economías de la Alianza del Pacífico.

Un panorama un poco más alentador se ve para el próximo año, al considerar las estimaciones del Banco Mundial y la Cepal, que prevén que Chile crecerá en torno a 2,9% y 2,8%, respectivamente. En cada caso, el país quedaría igual que el promedio del crecimiento estimado para las economías de la AP (ver infografía).

Según el análisis realizado por Itaú, desde la caída del precio del cobre, “la economía chilena se desaceleró rápidamente producto del choque a los términos de intercambio, sumado a una baja abrupta del sentimiento privado. Mientras tanto, Colombia, México y Perú siguieron creciendo durante esos años”.

Otra razón que justifica el bajo avance que ha tenido el país respecto de los miembros de la Alianza del Pacífico se explica tomando en cuenta la etapa de crecimiento en que se encuentra el país.

Así lo señala Francisca Pérez, economista senior de Bci Estudios, quien señala que “la etapa de crecimiento en que se encuentra Chile es más avanzada que en otros países. Por ejemplo, si se compara con Perú, que ha estado creciendo en torno al 4%, se encuentra con que está en una etapa de desarrollo como en la que estaba Chile en los años noventa”.

Con ello coincide Benjamín Sierra, economista de Scotiabank, quien afirma que “Chile estaba adelantado en su ciclo de inversiones, especialmente en minería, en relación con otros países”.

Respecto de las demás economías de la AP, los analistas comentan que el próximo año, Colombia estará viviendo un lento proceso de normalización en un año de elecciones presidenciales. Mientras que México estará afectado por la incertidumbre respecto del futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés), que está renegociado con Estados Unidos y Canadá.

Efecto de elecciones

El repunte que tendrá la economía en 2018 también estará influenciado, según los analistas, por un cambio hacia un gobierno más preocupado por el crecimiento. Francisca Pérez, de Bci Estudios, afirmó que las elecciones presidenciales afectarán positivamente otros sectores, además de la minería y la parte institucional que ha estado perdiendo confianza. Para Benjamín Sierra, las elecciones también impactarán, porque “el crecimiento pasó a ser una prioridad para las candidaturas con mayor opción, las que concitan el respaldo de la gran mayoría de las preferencias”.

ELECCIONES PRESIDENCIALES 
Según los analistas, un cambio en la administración influirá positivamente en la confianza institucional y también en el crecimiento, al situarse como una de las principales prioridades. 

Fiorenza Gattavara 


Fuente: El Mercurio