¿Están los directorios preparados para las nuevas exigencias?
16.07.2017

Las empresas hoy enfrentan normas, regulaciones y riesgos cada vez más complejos, escenario en que el directorio debe tomar decisiones cuyos resultados contemplan una responsabilidad fiduciaria. La gestión en torno a valores éticos y la transparencia hoy en día ya no son negociables.  


En 2015, la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) publicó la Norma de Carácter General (NCG) 385 con el fin de que las sociedades anónimas abiertas cada año respondan una autoevaluación relacionada a la implementación de prácticas de gobierno corporativo. Entre enero y mayo de este año, 217 compañías respondieron el cuestionario de 99 preguntas, y el resultado fue revelador: el cumplimiento general de la NCG no alcanza a cumplir el 30%. 

Si bien el cumplimiento de estas prácticas no es obligatorio, la cifra no deja de ser llamativa. Ante este escenario, la auditora y consultora EY (ex Ernst & Young), experta en temáticas de gobierno corporativo y buscando promover la información de prácticas sostenibles, analizó las respuestas e identificó las brechas y desafíos que enfrentan los directores hoy.

A esto además se suma el incremento de la complejidad de regulaciones que enfrentan las empresas y sus stakeholders, entendiendo que los directores en su rol tienen responsabilidad fiduciaria.

 

“Nuestra experiencia nos ayuda a comprender comportamientos y recomendar líneas de acción que permitan mejorar la visión de los negocios y la competitividad en el marco de los valores y la ética, mejorando la sostenibilidad en las empresas”, comentó Cristián Lefevre, socio principal de EY Chile. “Queremos que los directorios puedan identificar las brechas y áreas pendientes que aún tienen las empresas para mejorar los estándares de gobierno corporativo”.

Lefevre acotó que la representatividad de la información recogida en esta autoevaluación es una oportunidad muy valiosa para entender cuál es la situación de cumplimiento referente a los cuatro ámbitos del gobierno corporativo en Chile (funcionamiento y composición del directorio; relación entre la sociedad, los accionistas y el público en general, la comunidad; gestión y control de riesgos; y la evaluación por parte de un tercero), y para determinar dónde se debe trabajar para progresar en estas materias. 

En todas las áreas generales del cuestionario, solo en cuatro temas de un total de 23, el porcentaje de respuestas afirmativas de adopción supera a la no implementación. Es decir, en 82,6% de los temas abordados existe una mayor cantidad de empresas que no han adoptado las prácticas de gobiernos corporativos. De esta manera, se desprende que contar con una regulación que promueva un adecuado gobierno corporativo no es suficiente. “Es necesario demostrar al mercado que el camino es la adopción del buen gobierno corporativo, lo que mejorará la percepción país y colocará a Chile como un promotor de buenas prácticas para la región y el mundo, impactando positivamente en los resultados económicos de las industrias”, destaca Lefevre, añadiendo que “un buen manejo aporta valor y da sostenibilidad al negocio al elevar la calidad de las decisiones, resguardar el patrimonio, brindar confianza a sus inversionistas y gestionar los riesgos adecuadamente”. 

Desconocimiento en RSE

En materia de sostenibilidad, solo el 8,4% de los directorios se reúne al menos trimestralmente con la unidad de responsabilidad social, desarrollo sostenible o responsable de la función equivalente en la compañía. Por otra parte, solo el 30% de las empresas cuenta con un estándar que sirve de referencia para evaluar y, sobre todo, medir los logros de su política de sostenibilidad corporativa e informarlos anualmente.

El socio principal de EY enciende las alarmas sobre estos resultados, y más aún cuando los comentarios hechos por los directores reflejan que no se comprende correctamente de qué se trata la sostenibilidad de una empresa o la asocia solamente a temas medioambientales. 

“Las empresas necesitan contar con especialistas en materia de sostenibilidad que comprendan que el concepto de sostenibilidad no solo está dado por factores medioambientales, sino por una política corporativa que es integral a todos sus stakeholders. Esto es crucial, ya que la importancia y desarrollo sostenible de una empresa en el tiempo se basa en el pilar reputacional que construye integrando además el respeto a las personas, a la comunidad, el cuidado del medio ambiente, como elementos fundamentales en toda la cadena de valor de una empresa, insiste Lefevre.

Por otro lado, el porcentaje de empresas que cuentan con políticas de difusión de la información de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es inferior al 26%. Es decir, las empresas cuentan con una política de RSE, pero esta actúa en función de sus necesidades coyunturales y en respuesta a demandas puntuales de la población, lo que muestra una posición reactiva al interior de ellas sin un plan necesariamente claro y con mayor propuesta de valor.

¿Directores formados y capacitados?

Otras cifras preocupantes que arrojó la encuesta es sobre las empresas que contestaron la autoevaluación. Solo el 17% de la empresas dijo que contaba con una política y procedimientos que promueven la transparencia en la contratación de expertos en materias contables, tributarias, financieras, legales o de otro tipo. 

Además, la mayoría aseguró tener políticas y planes concretos de inducción a nuevos directores (73,4%), sin embargo, solo el 26,9% los capacita de manera continua. A partir de esto y de los comentarios de las empresas se concluye que en general existe un procedimiento o mecanismo para la inducción de cada nuevo integrante que tiene por objeto facilitar el proceso de comprensión de la misión, visión, objetivos estratégicos y valores que deberían guiar el actuar de sus directores. No obstante, no hay una preocupación por la actualización y formación continua de sus miembros para enfrentar mejor los desafíos del mercado. 

¿Por qué la inducción y la capacitación son importantes? Cristián Lefevre lo explica: “El entorno actual de los negocios se caracteriza por una mayor complejidad y competitividad, con constantes cambios y crecientes exigencias regulatorias. Esto hace necesario potenciar el rol de la gerencia y del directorio, lo que hace más competitiva a la empresa”.

Es por esto que EY, líder mundial en asesoría de gobierno corporativo, tomó este desafío con la base de estos resultados y necesidades reales de las empresas en Chile, creando el programa de “Directorios Efectivos”, en conjunto con el Instituto de Directores de Chile (IdDC), que es dictado por reconocidos ejecutivos e integrantes de directorios, a través del cual, en un espacio de discusión exclusivo, existirá la posibilidad de intercambiar experiencias y, a la vez, conocer herramientas para lograr una gestión transparente y eficiente de las organizaciones.Son tres programas exclusivos dirigidos a directores de corporaciones y grandes empresas, empresas familiares, gerentes generales y de primera línea. 

“Este es un espacio de discusión y de compartir experiencias entre los directores de las principales empresas de Chile y Perú. En este último país, el programa tuvo una alta convocatoria, que incluyó también a participantes de empresas chilenas”, aclara Lefevre. 

Cada programa tiene como fecha de inicio el próximo 26 de julio, y constan de seis módulos que se realizan mensualmente. La Voz del MercadoEY y la Bolsa de Comercio de Santiago realizarán el estudio “La Voz del Mercado”, que busca mostrar cómo actores relevantes del sector y la opinión pública perciben el gobierno corporativo de las empresas IPSA. Este estudio, que se aplicará en Chile a partir de agosto, arrojó importantes resultados sobre la incorporación de prácticas eficientes y el bajo conocimiento de algunas de ellas en los directorios de importantes empresas de la Alianza del Pacífico, lo que pone en riesgo el valor futuro de las empresas. En EY han incorporado en el programa de formación de directores las principales brechas y oportunidades de mejora avaladas por este importante estudio.


Fuente: El Mercurio