Economista del FMI, Marika Santoro, analizó el costo de oportundidad de distintas alternativas:
PIB bajaría entre 0,5% y 0,8% hacia 2021 con propuestas de reforma previsional en Chile
16.03.2017

El estudio modeló el aumento de un 5% en las cotizaciones como un impuesto al trabajo que lleva a una caída en la oferta laboral, baja en las inversiones y pérdida de competitividad que afecta las exportaciones.  


Las propuestas de reforma previsional que han sido planteadas por las autoridades en Chile implicarían una declinación del PIB real entre 0,5% y 0,8% hacia el año 2021, dependiendo de las alternativas que se adopten, de acuerdo a estimaciones de Marika Santoro, economista del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En un documento de trabajo publicado esta semana por el organismo multilateral, la autora estudió el impacto macroeconómico de la reforma de pensiones en Chile, que apunta a enfrentar una baja en la tasa de reemplazo y en las pensiones mínimas.

Las reformas propuestas por las autoridades contemplan un aumento de 5% en la tasa de cotización en un período gradual de diez años, donde, según estima la mitad de los recursos adicionales que se obtengan se reembolsaría a los jubilados (de liquidez estrecha) a través de las pensiones solidarias. La fracción restante se destinaría a un fondo de reparto de activos públicos y usado para aumentar las transferencias en el futuro.

Analizando las distintas opciones, el estudio modeló primero el aumento de las cotizaciones como un incremento gradual del impuesto al trabajo. El resultado es que el PIB real declina alrededor de 0,5% hacia el año 2021 (0,1 puntos porcentuales menos de crecimiento por año en los primeros 5 a 6 años, en relación a una línea base sin este cambio.

Lo anterior, debido a que la reforma de pensiones implica impuestos más altos al trabajo y disminuciones del empleo, del consumo agregado e inversiones. Sin embargo, los agentes que presentan menores recursos, están mejor que en la línea base debido al aumento de las transferencias o pensiones.

En este escenario de reforma, las exportaciones también son más bajas, dado que el costo laboral afecta la competitividad, lo que lleva a una apreciación del tipo de cambio real efectivo.

En segundo lugar, dado la importancia de la respuesta de la oferta laboral a un aumento en el impuesto al trabajo, el estudio hace un análisis de sensibilidad a través de variaciones en el grado de elasticidad de la oferta laboral, concluyendo que el PIB es alrededor de 0,8 puntos porcentuales más bajo que en la línea base hacia el año 2021, lo que implica alrededor de 0,2 puntos porcentuales menos de crecimiento al año en los próximos cinco años.

Por otra parte, la alternativa de subir las contribuciones solo a las cuentas individuales, llevaría a un PIB alrededor de 0,7% más bajo que la línea base hacia el año 2021, lo que equivale a un poco menos de 0,2 puntos porcentuales de menor crecimiento en los próximos cinco a seis años.

En este caso, el estudio asume el mismo incremento de 5% en las contribuciones que propone la principal reforma de las autoridades. Los ingresos adicionales serán destinados a fondos de activos públicos (reduce la deuda neta del gobierno) y usados para aumentar las transferencias en el futuro, partiendo gradualmente después de 10 años.

Los resultados muestran que cuando los fondos van solo a las cuentas individuales, en lugar de usar una parte para también financiar el pilar solidario, el consumo agregado es más bajo que en la opción mixta, dado que ahora los impuestos más altos y los menores ingresos laborales no son compensados por aumentos de pensiones para los actuales jubilados. Los ahorros agregados son mayores y las tasas de interés nominales disminuyen en menor medida que en el caso de opción mixta, con lo que desincentiva aún más la inversión doméstica. A su vez, la inflación es más baja porque la demanda doméstica es menor, lo que lleva a un mejoramiento de la posición del tipo de cambio real y a exportaciones más fuertes.

Propuesta alternativa

La autora presenta una reforma alternativa: el uso de impuestos indirectos para financiar las pensiones solidarias. Bajo el supuesto de que el Gobierno financia el pilar solidario con el impuesto al consumo, su conclusión es que el impacto en el PIB es menor en relación a la reforma que proponen las autoridades, de solo alrededor de 0,2% más bajo que en la línea base hacia el año 2021.

Se trata de una opción que es neutral en los ingresos en relación a lo que proponen las autoridades, de forma tal que los ingresos adicionales por el impuesto al consumo llegarían al 50% de los ingresos obtenidos con el 5% de aumento de las contribuciones. El 50% restante se obtendría a través de cotizaciones más altas (2,5% de incremento).

Según el estudio, usar impuestos menos distorsionadores reduce los costos laborales con lo cual la oferta laboral y las inversiones son menos castigadas. Además, implica menos obstáculos a la competitividad, por lo que las exportaciones declinan menos que en la reforma propuesta por las autoridades.

Menor impacto

Usar el impuesto al consumo para financiar las pensiones solidarias declinaría el PIB en alrededor de 0,2% hacia el 2021, señala el estudio.

“Dado los diferentes objetivos de la reforma: aumentar la acumulación de capital en las cuentas individuales de pensión y apoyar a los ancianos de bajos ingresos a través del pilar solidario, una diferenciación en el financiamiento puede ser deseable”. 

“La opción de usar los impuestos indirectos (impuesto al consumo) para apoyar el pilar solidario, puede significar menores costos”. MARIKA SANTORO

122.655 fue el número de solicitudes del seguro de cesantía en enero, lo que implica un alza de 8,1% respecto del mismo mes del 2016.

20% Aumentó en enero la cantidad de peticiones del subsidio en el rubro de la construcción respecto del año anterior, sumando 28.790.

10,9% proyecta la Cámara Chilena de la Construcción que será la tasa de desempleo del sector este año. Directorio ejecutivo del FMI advirtió en su último informe sobre los costos para el crecimiento de reformar el sistema de pensiones

En su informe de la consulta anual por el Artículo IV, el directorio ejecutivo del FMI advirtió a fines del año pasado que la reforma previsional podía generar costos para el crecimiento en Chile. En dicho documento planteó que uno de los riesgos internos del país es que “a corto y mediano plazo, mayores tasas de cotización podrán generar costos para el crecimiento”. Por ello, los efectos económicos de cualquier reforma debían evaluarse cuidadosamente con su impacto en las pensiones actuales y futuras.

El directorio consideró que el sistema de pensiones chileno se basa en principios sólidos, pero es necesario abordar la baja cobertura, la baja pensión mínima y el insuficiente ahorro que hacen las personas durante la vida. “Cualquier reforma de las pensiones debe preservar el sistema actual, pero fortalecer su entrega para las generaciones actuales y futuras”, comentó.

Sugirió que las tasas de cotización de las cuentas individuales aumenten desde 10% a 15%, lo que elevaría las tasas de reemplazo a niveles cercanos al promedio de los países de la OCDE. También mencionó un aumento gradual de la edad de jubilación; elevar gradualmente desde 60 a 65 años la edad de jubilación de las mujeres, además de establecer la obligatoriedad de cotización para los trabajadores independientes.

Para aumentar las pensiones y beneficios del pilar solidario anticipó que las simulaciones del Fondo sugerían que una combinación de impuestos indirectos y mayores cotizaciones tendría menores costos para el crecimiento.

LINA CASTAÑEDA 


Fuente: El Mercurio