Estudio muestra que extranjeros no han tenido efecto negativo en el empleo nacional
10.01.2017

Según informe de Clapes UC, la mayor participación de inmigrantes se encuentra en la categoría de servicios domésticos. Sin embargo, ahí la cesantía alcanza sólo el 1,2% y los salarios han crecido más que el promedio nacional.


En medio del debate sobre inmigración en Chile, un estudio de Clapes UC muestra que no se registran efectos negativos en el empleo asociados a la participación de extranjeros en el mercado laboral.

El informe de la entidad, desarrollado con datos del trimestre septiembre-noviembre 2016, muestra que a pesar de la percepción de algunos sectores, respecto de que la inmigración podría derivar en un descenso en los salarios y en la oferta de empleos; en Chile no se da el fenómeno. 

En primer lugar, no existe una cifra significativa de participación de inmigrantes en el empleo total. Según el INE, tan sólo el 2,1% de los ocupados en el país -de un total de 8 millones doscientos mil- eran de nacionalidad extranjera en el período estudiado. La experiencia internacional, según expone el informe, sólo ha mostrado consecuencias negativas en cuanto a empleo y salario derivados de la inmigración en casos donde la participación de este grupo alcanza al menos al 10% de los ocupados. 

Empleo doméstico

De acuerdo a Clapes UC, la mayor participación de inmigrantes se encuentra en la categoría de servicio doméstico. Dentro de esta, los empleados puertas afuera extranjeros representan al 5,2% de los ocupados, mientras que los empleados puertas adentro provenientes de otras naciones al 21,5% del total. Sin embargo, a pesar de estas altas tasas, ese rubro ha incrementado sus salarios en 38,3% (puertas afuera) y 29,3% (puertas adentro) desde 2010, superando ampliamente el incremento en el ingreso promedio ocupacional (17,9%) a nivel nacional. Esto se explica por el desplazamiento de los trabajadores chilenos a otros sectores en búsqueda de empleos de mejor calidad y con mayor productividad, generando así escasez de trabajadores nativos dispuestos a realizar este tipo de labores. De hecho, la cesantía en el servicio doméstico puertas adentro alcanza sólo 1,2%.

Entonces, mientras que la tendencia de los chilenos es desplazarse a sectores de mayor productividad y calidad, reduciendo su disponibilidad para emplearse en servicios con menor expectativa, se abren puertas para grupos con mayor necesidad de trabajo, como los inmigrantes, sostiene el informe.

Más edad

El informe también destaca que en Chile la población está envejeciendo, lo que -de acuerdo a la ONU- seguirá acentuándose, hecho que afectaría directamente en el empleo. Según las estimaciones de Clapes UC, para 2050 el empleo decrecería a una tasa de 0,3% anual.

En este contexto, la presencia de inmigrantes en Chile ayuda a aminorar este proceso. Los extranjeros concentran una mayor proporción de personas en edad de trabajar y procrear. Mientras el 80,5% de los inmigrantes se sitúan entre los 15 y 59 años, para los chilenos la cifra desciende a 60,1%. A la vez, sólo el 7% de los inmigrantes tiene 60 años o más, lo que se compara con el 19,8% de los nacidos en Chile.


Fuente: Pulso