Reemplazo de ley de sala cuna elevaría participación laboral femenina en Chile
27.09.2017

Esta es una de las 14 medidas que recomendó a través de un informe la Comisión Nacional de Productividad a la Presidenta Bachelet. La instancia presidida por Joseph Ramos aboga por un sistema que garantice sala cuna gratuita a todos.


La Comisión Nacional de Productividad presidida por el economista Joseph Ramos entregó ayer a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, un informe con 14 recomendaciones para elevar la tasa de participación laboral femenina en el país.

El documento revela que la tasa de participación laboral de la mujer en Chile se encuentra en 48% -medida a 2015-, siendo menor que la de los países de la OCDE (56%) e incluso que en América Latina (55%). Asimismo, también refleja que Chile ocupa la posición 119 de 144 países evaluados en el índice de participación y oportunidad económica para las mujeres, calculado por el Foro Económico Mundial para el 2016, Esta posición lo califica como el peor país evaluado entre los sudamericanos, y el segundo peor en América, siendo sólo superado por México y estando más próximo a países donde predomina la cultura del islam.

De la misma forma, el documento advierte sobre la importancia de incorporar un mayor número de mujeres al mundo laboral como forma de impulsar la economía del país. De hecho, si Chile incorporara 900 mil mujeres adicionales a la fuerza de trabajo, aumentaría el PIB en 6% y con ello se incrementaría la recaudación tributaria en cerca de US $3000 millones al año.

Salas cuna: la clave

La primera recomendación del informe es reemplazar el artículo 203 del Código del Trabajo, que brinda salas cuna sólo a mujeres que trabajan en empresas con 20 o más trabajadoras por un sistema que provea de salas cuna de calidad gratuitas para todos los hijos de hogares uniparentales o de parejas en que ambos trabajen o estudien, independiente del tamaño de la empresa o del número de mujeres que trabajen en ella.

El informe explica que la actual legislación “funciona como un desincentivo a la contratación de más de 19 mujeres”, pero incluso en los casos en que se logra aplicar “son las propias mujeres las que financian el servicio con menores salarios”.

La Comisión estima que el costo de esta medida estaría en torno a los US$ 500 millones en régimen, esto es, en el caso de que la tasa participación femenina alcance la cifra de los países más desarrollados de la OCDE de 61%. Asimismo, la instancia considera que esta medida podría financiarse a través de dos fórmulas: Primero, por medio de un aumento de 0,5% de la cotización previsional de todos los trabajadores, la cual podría elevarse a 0,7% en régimen. Segundo, por medio de un impuesto general, por ejemplo, a través de un aumento del orden de 0,25% del IVA, el cual podría aumentar a 35% en régimen.

Otra recomendación que destaca es la modificación de las normas del régimen de Sociedad Conyugal. En ese sentido, la Comisión aconseja posibilitar a ambos cónyuges la administración indistinta y separada de la sociedad conyugal, la administración libre de la mujer de sus bienes propios. Según explica Ramos, si queremos que hayan más mujeres emprendedoras que abran empresas, éstas no deberían requerir obligadamente el permiso de su cónyuge, pues ello lo vuelve más complejo.

Otras recomendaciones que plantea el informe son promover la modalidad del teletrabajo, incentivar la capacitación de mujeres en ocupaciones no tradicionales para ellas, a través de campañas y políticas afirmativas, combatir los sesgos de género en el sistema escolar , estimular la inserción de más mujeres en las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas; promover el emprendimiento femenino; potenciar el acceso de mujeres a cargos de liderazgo; promover la corresponsabilidad en el cuidado de recién nacidos, entre otras medidas.


Fuente: Pulso