Futuro presidente de la CPC, en seminario de Icare:
Alfredo Moreno insta a hacer lo posible para evitar casos de corrupción en las empresas
24.03.2017

El gran desafío en que pueden colaborar las empresas, ejecutivos y empresarios es ser la primera institución que hace el cambio para recuperar la confianza, indicó.  


No solamente los políticos están en la última parte de la escala en la confianza de la ciudadanía, sino también los empresarios y la actividad privada, dijo ayer Alfredo Moreno, futuro presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), en el seminario Icare “¿Cómo viene el 2017?”.

No obstante, hizo hincapié en que la gran ventaja es que la empresa está hecha para cambiar, porque tiene sistemas para poner objetivos, incentivos y sistemas de controles.

Ante el deterioro generalizado de las instituciones en Chile, Moreno instó a que sean las empresas las primeras en recuperar las confianzas. “Quizás el desafío que podríamos tomar -en la parte que podemos colaborar las empresas, los ejecutivos y empresarios- es ser la primera institución que se adecúa y que hace el cambio, porque tiene las capacidades y porque está convencida de que eso es lo que tiene que hacer”, agregó.

Moreno también se hizo cargo de los casos de colusión y malas prácticas en el sector privado y llamó a hacer todo lo posible para que estos no se repitan.

La confianza, dijo, ha sido afectada por el financiamiento irregular de la política que partió en una empresa y un sector, pero ahora está en muchas empresas, partidos y políticos y, agregó, también, la colusión ha repercutido en la confianza, porque afecta la esencia misma en que se sustenta la empresa privada, que es la competencia.

“Siempre van a haber problemas o equivocaciones, hay que ver cómo esto se elimina o, más bien, demostrar que las empresas están haciendo todo lo posible para que esto sea distinto”, enfatizó.

Además de la falta de control al interior de las empresas, indicó que detrás de los casos enunciados está la falta de comunicación con la sociedad. “Tenemos que comunicarle lo que aportamos y con qué contribuimos... Hagamos presente nuestros planteamientos y digamos qué estamos haciendo. Una sociedad sin empresas, sin emprendimiento, no tiene progreso”, comentó.

Relevancia en el crecimiento

Durante su intervención, Moreno destacó el rol de la empresa privada en el crecimiento que ha tenido el país en las últimas décadas, donde la libertad para crear y para emprender ha jugado un rol clave. Sin embargo, indicó que las reformas implementadas en las últimas décadas “han puesto esos motores en ralentí” e independiente de la discusión de si las causas son las reformas o la situación internacional, está claro que el crecimiento económico en el país está prácticamente detenido y en 2017 completará cuatro años de baja expansión.

Ha subido el costo de realizar negocios y grandes inversiones, se han reducido los incentivos para invertir y se ha deslegitimado la acción del sector privado. “Pareciera que hacer algo por obtener un beneficio, como lo hace un asalariado o cualquier persona, es una cosa que está mal si se trata de emprender alguna actividad”, comentó.

En su opinión, la política también enfrenta un desafío parecido al de las empresas. Al respecto planteó que a veces tendemos a menospreciar y a decir que los políticos son corruptos y no sirven para nada. “Pero la política es esencial para el futuro de Chile y, por lo tanto, hay que cuidarla, ayudarle a crecer y mejorar. Hay que respetarla, no interferirla y esto no solamente por el país, también por la actividad económica”, subrayó.

Valdés no desconoce efecto de las reformas en la economíaAdemás de factores externos y de escándalos y abusos:

“En ninguna intervención he desconocido que las reformas que hemos impulsado como gobierno no hayan tenido efectos en la economía, como también los escándalos y abusos que ha conocido la opinión pública”, dijo en Icare el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés.

Dejó en claro que no ve mucho sentido enfrascarse en discusiones estériles sobre lo que está detrás del crecimiento, aludiendo a la controversia con el ex presidente del Banco Central Rodrigo Vergara. Reiteró que hay factores internos, externos, cíclicos y de tendencia, así como el efecto de las reformas y escándalos que dañaron la confianza pública, lo que graficó con los casos de colusión (en farmacias, pollos, papel higiénico), el caso Karadima, de las empresas La Polar, Enersis, Cascadas, Penta, SQM, Caval, “milicogate” y “pacogate”.

Mencionó la menor demanda de importaciones de los principales socios del país e hizo ver que la caída de 0,8% de la inversión en 2016 se compara con una baja de 5% en Colombia y Perú.

Más allá de esa discusión, consideró más productivo reflexionar sobre los grandes desafíos para un crecimiento sostenido y la construcción de un mejor país: el impulso exportador; confianza, transparencia y probidad; avances en educación; pensiones (ver B 3) y política fiscal.

“La responsabilidad en la conducción fiscal es un activo que no transamos”, indicó, al tiempo que reafirmó que el gasto se ajusta a la realidad de la economía, con “nuestro compromiso de avanzar gradualmente en la reducción del déficit estructural”.

“No hay crecimiento sin inversión”Pdte. de Icare:

“Pocas veces en nuestra historia reciente hemos comenzado un año con tanta incertidumbre y expectativas tan difusas”. Con esa frase, el presidente de Icare, Juan Benavides dio la bienvenida al primer foro empresarial de este año del círculo, titulado “¿Cómo viene el 2017?”.

“No hay crecimiento sin inversión”, advirtió.

El líder empresarial aseguró: “Este Gobierno ha impulsado reformas de gran envergadura y complejidad, algunas de las cuales aún están en desarrollo o generando sus primeras consecuencias”.

Con ello, sostuvo que “el mayor desafío para el próximo Gobierno, cualquiera sea el candidato triunfante, será lograr que la institucionalidad funcione adecuadamente para tener un Estado capaz de generar y administrar buenas políticas públicas con participación de las empresas y la sociedad civil en un adecuado marco legal y judicial”.

Lina Castañeda y Juan Manuel Villagrán 


Fuente: El Mercurio