Nuevas competencias de los profesionales de RR.HH en un entorno global
29.05.2017

A la hora de abordar un proceso de internacionalización, las empresas que operan en diferentes países y mercados, tienen que considerar el área de Recursos Humanos como uno de sus pilares básicos, siendo este factor en muchos casos clave para el éxito o fracaso de sus proyectos. 

Según se va incrementando la presencia internacional de una compañía, surgen una serie de retos que deben ser resueltos. La aplicación de políticas de recursos humanos transparentes y comunes a todos los países, la importancia de combinar estrategias globales con los requerimientos locales o el control de los costes de un proyecto de estas características, son aspectos estratégicos a tener en cuenta para compañías que se plantean estar presentes en los mercados globales. 

Las compañías multinacionales precisan contar con profesionales de recursos humanos capacitados para dar respuesta a estos retos. A las habilidades hasta ahora requeridas, han surgido una serie de nuevas competencias que estos profesionales deben de asumir para liderar con éxito estos proyectos internacionales: 

1. Integración: Una de las funciones de este puesto es la homogeneización de los diferentes procesos y políticas de recursos humanos existentes a lo largo de la compañía, escogiendo y adoptando las “mejores prácticas” extraídas de cada país. Las buenas prácticas no siempre tienen porqué proceder de fuentes “centrales”, sino que estas pueden surgir fruto de una co-creación entre los departamentos corporativos y locales. 

2. Gestión de la diversidad: la capacidad de trabajar con equipos diversos ha de ser una de sus capacidades centrales, dado que por definición el director de recursos humanos corporativo deberá trabajar con equipos dispersos geográficamente y culturalmente diversos. Además, para estos perfiles es importante tener la seguridad de que aquello que emprenden o transmiten es interpretado correctamente y aceptado de manera consensuada por todas las filiales. De esta forma se evitan las posibles reticencias que puedan surgir motivadas por diferencias culturales o simplemente por la distancia geográfica. Una clara transmisión y comprensión en los objetivos formulados, así como su seguimiento, serán sin duda parte de la clave para obtener el éxito. 

3. Flexibilidad: Como consecuencia de la diversidad surge la necesidad de entender diferentes formas de interpretar distintas situaciones. La capacidad de “adaptar” nuestra “visión” a cada una de las posibles interpretaciones de la realidad, puede ser la clave de un trabajo exitoso. 

4. Persuasión/capacidad de influencia: Entendida como la capacidad de conseguir que los empleados contribuyan para conseguir un objetivo concreto. Esto tiene mucho que ver con la gestión de la diversidad citada anteriormente: el profesional de Recursos Humanos deberá saber cómo influenciar y comunicarse con todo tipo de grupos y culturas, de manera que la compañía camine en la dirección correcta. 

5. Confiabilidad/Integridad: Una de las principales funciones del director de recursos humanos corporativo, será la de transmitir con transparencia los valores de la compañía, estos profesionales deben ser un reflejo de los mismos y ser por tanto un ejemplo de integridad y fiabilidad para el resto de áreas de la organización.


Fuente: Web Solutions