Osvaldo Macías, superintendente de Pensiones, confía que se puede alcanzar un acuerdo, pese a las distintas posturas:
"Somos partidarios de hacer una reforma profunda al sistema, que lo haga más solidario"
28.01.2017

Para el regulador, el objetivo de la reforma debe ser aumentar las tasas de reemplazo para los pensionados actuales y futuros de una forma sustentable. Ello, necesariamente, implica considerar las restricciones fiscales que existen hoy en el país.  


Pese a que, a diferencia de Hacienda, no ha tenido que lidiar con la negociación política en torno al gran acuerdo nacional al que llamó la Presidenta Bachelet para generar cambios al sistema previsional, en los últimos meses la Superintendencia de Pensiones, liderada por Osvaldo Macías, ha tenido un arduo trabajo. En su rol técnico, le fue encomendado recibir las propuestas que pudieran existir desde las AFP. Las conclusiones de ese trabajo ya fueron entregadas a los ministros y el destino de los cambios al sistema previsional ahora solo dependen de si finalmente existirá o no el acuerdo al que está supeditado.

“Está bastante claro el diagnóstico. Lo que hay que buscar, y que encargó la Presidenta, es justamente un consenso para implementar los cambios que sean necesarios efectuar en el sistema de pensiones, y creo que están los elementos para eso”, afirma.

De este diagnóstico que construyeron, a su juicio, ¿cuáles son las tres medidas más urgentes que se deben abordar?

“La reforma que se tiene que hacer ahora, a mi juicio, debiera llevar un aumento en la tasa de cotización con cargo al empleador, debiera buscar mayores rentabilidades -que ya se hizo-, debiéramos enfocarnos también en aumentar el ahorro voluntario y construir un sistema tripartito y con mayor solidaridad”.

¿El destino del 5% de cotización adicional es hoy lo que tiene entrapada la discusión?

“Lo del 5% es el aspecto más controversial que hay que resolver, pero no está entrampado, sino que se está tomando el tiempo para resolverlo adecuadamente”.

“Esperamos que haya un acuerdo por el bien del país. Aquí todos queremos que las personas tengan mejores pensiones, tanto para actuales pensionados como para los futuros pensionados. Y si bien es válido que hayan posturas distintas, pensamos que se va a llegar a un acuerdo”.

Respecto al 5%, los técnicos (incluso organismos como el FMI y la OCDE) han señalado que desde el punto de vista técnico sería ideal que el 5% vaya a las cuentas individuales. ¿Qué opina?

“El objetivo de la reforma debiera ser aumentar las tasas de reemplazo. Pero uno tiene que ver qué restricciones tiene”.

¿Eso quiere decir que, si bien a nivel técnico existe consenso respecto de que debiera ir a las cuentas individuales, es el escenario fiscal el que podría impedirlo?

“Lo que es ideal a nivel técnico tiene que ser combinado con las restricciones que existen, y luego, uno recién puede decir cuál es la medida correcta a aplicar”.

¿Y cuál es la medida más idónea hoy?

“Si necesitamos mejorar pensiones mañana, pero también pensiones hoy, y además pensamos que hay restricciones fiscales, evidentemente que la medida a tomar tiene que ser tal, que nos cubra todas esas necesidades”.

¿Eso pasa por dividir ese 5% como se ha planteado?

“Es lo que está hoy en discusión y se están viendo todas las alternativas posibles para lograrlo, pero no se ha llegado todavía...”.

¿Se está pensando en dividirlo y que una parte vaya a un fondo común intrageneracional?

“Hay varias alternativas. Puede ser un fondo de carácter intergeneracional y de carácter intra. Si es inter, una parte de las cotizaciones suben pensiones hoy. Si es intra, le aporta mayor solidaridad al sistema, puesto que la generación de una misma cohorte van a tener alguna distribución progresiva de sus cotizaciones. Es un tema que se está viendo”.

¿El sistema intrageneracional implica que los recursos vayan a un fondo común?

“Si es un aporte intrageneracional significa que en algún momento se toman todos los aportes, se dividen por el número de personas y se les depositan en sus cuentas a las personas. Puede estar en un fondo solidario, pero con nombre y apellido”.

¿Quién administra el 5% adicional?

“Están las alternativas abiertas, se puede distribuir en las administradoras, o bien se puede crear un fondo solidario de carácter estatal. Es parte del acuerdo político que se tiene que llegar”.

¿Qué factibilidad ve hoy de alcanzar un acuerdo en lo que queda de gobierno, considerando que es un tema difícil de legislar, sobre todo en un año electoral?

“Efectivamente es complejo, pero soy optimista. Todos los que están participando en la discusión tienen el mismo objetivo, que es mejorar las pensiones. Dado eso, debiéramos ceder hacia buscar un consenso”.

¿Están trabajando con algún plazo para el proyecto de ley?

“Estamos trabajando con gran intensidad. Queremos que haya proyecto, porque nos interesa subir las pensiones, pero no depende de nosotros finalmente”.

¿Sería frustrante que ingrese un proyecto de ley en la última etapa del Gobierno y llegue una próxima administración y quede ahí “durmiendo”?

“Para nosotros sería frustrante que no haya un proyecto que finalmente vea la luz y suba las pensiones”.

¿Es partidario de hacer un cambio profundo al sistema o más bien de perfeccionarlo?

“Somos partidarios de hacer una reforma profunda al sistema, que lo haga más solidario y que sea realmente tripartita, con aportes del trabajador, del empleador y del Estado”.

Algunos actores con una visión más radical han sostenido que se debe volver al sistema de reparto. ¿Esto está en discusión?

“En su discurso, la Presidenta fue bastante clara de que ese 10% se mantiene en las cuentas individuales de los trabajadores”

“La demografía hace muy difícil avanzar en un sistema de reparto. Estamos viviendo cada vez más, las tasas de natalidad han bajado, por lo tanto, la cantidad de trabajadores activos que se disponen para financiar a los pasivos va en disminución. Eso hace muy difícil avanzar a ese sistema. Es posible avanzar en un paso de solidaridad intrageneracional”.

“Para nosotros sería frustrante que no haya un proyecto que finalmente vea la luz y suba las pensiones. Es imprescindible hacer una reforma para que las jubilaciones mejoren”.

“La demografía hace muy difícil avanzar en un sistema de reparto. Estamos viviendo cada vez más, las tasas de natalidad han bajado, por lo tanto, la cantidad de trabajadores activos que se disponen para financiar a los pasivos va en disminución”.

OSVALDO MACÍAS SUPERINTENDENTE DE PENSIONES

Evalúan ampliar permanencia en licitación

“Existe un espacio para bajar comisiones en el sistema”, asegura el superintendente de Pensiones. Si bien recuerda que desde la reforma del 2008 -cuando se implementó la licitación de cartera de afiliados nuevos- las comisiones han descendido de manera importante, afirma que aún se puede avanzar más.

“Hasta antes de eso (2008), la menor comisión que cobraba una AFP era 1,36% del salario, hoy (la más baja) cobra 0,41%. El promedio de las comisiones cobradas antes de las licitaciones estaba en 1,5% del salario y hoy está en 1,27%”, explicó.

Para mejorar la competencia, el regulador propone, entre otras cosas, profundizar en este mecanismo de licitación de afiliados, aumentando el período por el cual permanecen las personas en esa administradora y que hoy es de dos años. Así, actualmente un empleado que ingresa por primera vez al mercado laboral con un contrato de trabajo, está obligado por ley a quedarse en esa AFP por al menos 24 meses desde la afiliación al sistema.

No obstante, advirtió que es una idea que debe cautelar la libertad de los afiliados de escoger qué entidad resguarda sus fondos. Aun así, afirmó que es una idea que permitiría darle mayor competencia al sistema y, por ende, disminuir las comisiones para que las AFP “peleen” de forma más intensa por reclutar a los nuevos trabajadores.

Propuesta CPC: parte de la cotización extra no puede ser voluntaria

Lo que más valora el regulador sobre la propuesta que lanzó recientemente la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) en materia de pensiones es que parte de la base de que existe un reconocimiento de que es necesario que exista un aporte del empleador a las pensiones.

Sin embargo, para Macías el problema está en el planteamiento sobre cómo dividir la cotización adicional. “Ellos hablan de un 3% adicional obligatorio y además si el empleado aporta otro 1% ellos aportan 2%. Yo estoy de absolutamente de acuerdo con la primera parte de la propuesta, pero no con la segunda: el 2% que queda condicional al 1% voluntario”, advierte.

Esto, porque a su juicio, “Chile no está en condiciones dejar esto opcional. Esto tiene que ser obligatorio. Hoy día el ahorro voluntario es muy escaso”. Su mayor temor es que en vez de aumentar la tasa al 16% propuesta por la CPC entre ambos mecanismos, los afliados se queden solo en el 13% obligatorio. Macías plantea que el 15% sea obligatorio y que de la propuesta de la CPC se tome el fortalecimiento al ahorro previsional colectivo.

Fusiones de AFP: “Actué siempre con independencia”

A pocos meses de haber asumido el cargo de regulador de pensiones el año pasado, Macías se inhabilitó de los casos más emblemáticos que recordará esta industria: las polémicas fusiones de AFP.

La autoridad llegó al cargo en medio de la turbulencia tras la renuncia de su antecesora, Tamara Agnic, quien salió de la cartera acusando diferencias con la entonces ministra del Trabajo, Ximena Rincón.

¿La fusión de las AFP Cuprum-Argentum y Provida-Adquisition está absolutamente oleada y sacramentada o aún hay espacio para invalidaciones?

“Me inhabilité y no puedo opinar”.

Antes de que usted se inhabilitara, sostuvo que si bien ya no se podía deshacer la fusión, habría optado por otro camino. ¿Qué mea culpa hace de cómo manejó ese proceso al principio?

“Tenemos que ir aprendiendo todos los días de nuestros errores, hay que ser muy autocrítico, es la única forma. Actuamos con total honestidad intelectual, hicimos lo que creímos que era correcto. En ese sentido estamos muy tranquilos. Respecto al fondo (del asunto), yo no puedo hablar. Me inhabilité para no afectar la imparcialidad del proceso”.

¿No hace ninguna autocrítica?

“Cualquier autocrítica que haga ahora puede ser malinterpretada. Por eso prefiero no hacer ninguna autocrítica, ya vendrá el tiempo para las reflexiones y de sacar conclusiones sobre la materia, pero por ahora prefiero no decir nada que pueda sesgar la opinión”.

¿Se sintió presionado por ese tema, considerando que había dos posturas distintas, la del ministro Valdés y la de la ministra Rincón?

“Tuve una excelente relación con la ministra Rincón como con el ministro Valdés. No tuve ningún problema con ellos. Yo actué siempre con independencia y haciendo lo que yo creía correcto”.

¿No siente de alguna manera que este caso dañó la independencia o imagen de la Superintendencia?

“Las superintendencias siempre están expuestas a situaciones complejas, muy complejas y cada vez lo va a ser más. Todo para nosotros es mucho más difícil que antes, entonces tenemos que acostumbrarnos a estar expuestos a este tipo de situaciones. Este tipo de cosas claro que nos ha afectado, pero no va a ser probablemente muy distinto de otras situaciones que nos puedan afectar mañana”.

María Paz Infante y David Lefin 


Fuente: El Mercurio