El 35% de los adultos mayores que emprende lo hace por necesidad
28.04.2018

Mentorías, cursos de gestión empresarial, marketing y planes de negocios y fondos por hasta $10 millones para potenciar el desarrollo de proyectos creados por los seniors son parte de las opciones que apoyan el emprendimiento en la tercera edad. 


Una nueva generación de adultos mayores se está haciendo camino en la economía actual. Personas que llegan a la tercera edad con un mayor nivel educacional, más digitalizados y con nuevos intereses para desarrollar actividades distintas de las que hasta ahora se les asociaba. De acuerdo a Macarena Rojas, directora del Programa Adulto Mayor del Centro de Estudios Vejez y Envejecimiento de la UC, muchos de los que pasan las seis décadas están interesados en continuar vinculados al mundo laboral para mantenerse activos y vinculados con la sociedad.

“Una proporción cada vez mayor de adultos de 65 años y más se encuentran insertos en el mercado laboral. En los últimos años, sobre el 24% de los mayores en Chile está trabajando”, dice Rojas, una cifra que supera el promedio de 14% en los otros países OCDE.

Por lo mismo, aseguran los expertos, un porcentaje no menor de seniors está llegando a la tercera edad con la idea de emprender. Según resultados del Global Entrepreneurship Monitor Chile (GEM) 2017, realizado por la UDD, uno de cada seis adultos mayores emprende, y estos lo hacen más por necesidad (35% del total) que los más jóvenes (21%).

Respecto del nivel educacional, en 2017 el 48% de los emprendedores seniors en etapas iniciales tiene estudios de posgrado (diplomados, magíster, entre otros), cifra inferior a los emprendedores menores de 50 años (60%).

Menos riesgo y más ingresos

Hay muchos factores que inciden en la forma en que este renovado grupo etario está configurando su vida laboral. Uno de ellos, según José Miguel Ventura, socio de La Vulca Marketing, es el aumento de la expectativa de vida, que hoy está en el rango de los 84 años. “Se estima que la mitad de los años de sobrevida que tiene un adulto mayor en Chile (desde los 60 en adelante) son de buena calidad, por lo tanto, esto le permite tomar nuevos desafíos, como un emprendimiento”, dice Ventura y añade que otro aspecto que influye es que crear un negocio a esa edad es más fácil que en la juventud, pues hay menos responsabilidades y riesgos. “La generación de negocios es más simple desde el punto de vista emocional, lo que los impulsa a insertarse en nuevos desafíos”, asegura.

Otra razón que estimularía el ímpetu por emprender es para tener más ingresos, considerando que hoy uno de cada tres hogares en Chile es sostenido por un adulto mayor. “Sobre todo cuando las oportunidades laborales son menores a esa edad, entonces el emprendimiento cobra mayor relevancia”, indica el experto.

Universidades como incubadoras

En este escenario han nacido iniciativas que apoyan la generación de nuevos negocios de la mano de personas de la tercera edad. Aquí, las universidades han visto una oportunidad y algunas se han convertido en una suerte de incubadoras de seniors . Una opción es el Programa Adulto Mayor UC, que tiene una alternativa especialmente diseñada para este grupo. Rojas cuenta que el curso contempla tanto el desarrollo de habilidades de gestión empresarial y de marketing, como plan de negocios, además de que se ha implementado una fase de asesoría en el desarrollo del proyecto. “Es un programa que actualmente solo se dicta en versión cerrada, es decir, si lo solicitan, podemos desarrollarlo en un grupo específico”.

La Universidad Mayor a través de U3E, su centro de estudios universitarios para gente mayor, ha renovado su oferta de cursos en función de los seniors emprendedores. Patricia Alanis, directora general de U3E, cuenta que diseñaron un área llamada “Preparación del Proyecto Vital, 50 +”, que se orienta a los trabajadores ad portas de jubilar y donde sus empresas desean entregarles un proceso de acompañamiento para que estos visualicen oportunidades en sus fortalezas personales, a partir de lo cual nacen ideas de negocios. “También se orienta a aquellos que de manera individual buscan programas académicos que les permitan construir un nuevo proyecto, generando sus propios recursos, mejorando su autovaloración y autoestima”, explica.

Entre los cursos está la alfabetización digital, para el uso de los dispositivos tecnológicos, con el fin de “brindar herramientas para que los adultos mayores se mantengan conectados al mundo laboral”, sostiene Alanis.

Los privados también ven una opción

Las entidades privadas también han modificado su oferta en función del nuevo adulto mayor. La aceleradora AgroWine Lab, por ejemplo, creó Senior Innovation Circle, una plataforma cuyo foco es crear un ecosistema con un equipo de profesionales y técnicos centrados en apoyar a los emprendedores de mayor edad, además de convocar a asesores mayores que desean trabajar en esta red de negocios. Sergio Bustos, gerente general de AgroWine, dice que los seniors tienen un extraordinario capital en conocimiento y experiencia, por lo que pueden emprender eficientemente, y de esa forma crear su empresa y postular a fondos de apoyo.

También se han sumado a la oferta de asesorías las fundaciones como Oportunidad Mayor que creó hace unos meses SeniorLab, una iniciativa que tiene seis líneas de acción y promueve la aceleración de emprendimientos de seniors . Pablo Pizarro, director de Desarrollo de la organización, señala que la línea de emprendimiento actúa como aceleradora y busca impulsar proyectos que ayuden a solucionar necesidades relativas al proceso de envejecimiento, con un equipo conformado por personas de la tercera edad.

Además, SeniorLab busca ser un punto de encuentro y de networking para facilitar el diálogo y la colaboración entre los actores que están en la temática del envejecimiento y la innovación, de modo de crear sinergias y desarrollar proyectos en conjunto. Las mentorías de SeniorLab son abiertas y están dirigidas a quienes tienen una idea de negocios o ya tienen un emprendimiento asociado a personas mayores.

Otra alternativa es la caja de compensación Los Andes. En el año ofrecen nueve charlas sobre emprendimiento en torno a la experiencia de otras personas de la tercera edad en la generación de nuevos negocios, junto con talleres que buscan acercar los conceptos de innovación y emprendimiento e incubadoras que buscan poner en orden ideas o proyectos en etapa temprana. Algunas iniciativas contemplan también fondos de hasta $10 millones.

48%
de los emprendedores  seniors tiene estudios de posgrado, porcentaje inferior al de los emprendedores menores de 50 años, donde llega al 60%.

La reinvención personal en el camino del emprendimiento

Hace un año cinco socios se unieron para “resignificar” la mirada que la sociedad tiene de la madurez. “Queremos transformarla en una etapa feliz, productiva y con propósito, alejada de la visión asociada con la enfermedad y asistencialista”, explica Emilia Correa, socia de Travesía 100.

Este proyecto contempla dos líneas de acción, en el que se incluye el acompañamiento de los mayores durante su proceso de reinvención personal. “Generamos encuentros para conocer personas que comparten un interés. Son reuniones cortas de tres horas en Santiago o hasta de varias jornadas fuera de la ciudad”, dice Correa. En estas instancias colectivas se busca cambiar la mirada sobre ellos mismos y ayudarlos a conectarse con sus potencialidades para generar, por ejemplo, un emprendimiento.

Daniela Paleo  


Fuente: El Mercurio